viernes, 31 de agosto de 2012

-PHILOKALIA-


Christ Pantocrator (Deesis mosaic detail)

-PHILOKALIA-

Para iniciar el desarrollo del tema de este artículo, es indispensable comenzar con un párrafo del libro "Educación Fundamental", escrito por el V. M. Samael, que dice así:

"Investigaciones de fondo en el terreno del gnosticismo nos permiten hallar esa maravillosa compilación de diversos autores gnósticos que viene de los primeros tiempos del cristianismo y que se conoce bajo el título de PHILOKALIA, usada todavía en nuestros días en la iglesia oriental, especialmente para instrucción de los monjes. Fuera de toda duda y sin el más mínimo temor a caer en engaños, podemos afirmar enfáticamente que la Philokalia es esencialmente pura psicología experimental”.

En la antigüedad la psicología siempre estuvo ligada a la filosofía, al arte objetivo real, a la ciencia y a la religión. En aquellas épocas la psicología se ocultaba inteligentemente entre las formas graciosas de las danzarinas sagradas, entre el enigma de los extraños jeroglíficos, en las bellas esculturas, en la poesía, en la tragedia y hasta en la música deliciosa de los templos.

Antes de que estos cuatro pilares se separaran para vivir independientemente, la psicología o estudio del alma, reinó soberana en todas las escuelas de misterios. Cuando los colegios iniciáticos se cerraron debido al kali-yuga o edad negra en que nos encontramos, la psicología sobrevivió entre el simbolismo de las diversas escuelas esotéricas del mundo moderno y muy especialmente entre el esoterismo gnóstico.

Dice el maestro Samael: “Profundos análisis nos permiten comprender que los distintos sistemas o doctrinas psicológicas que existieron en el pasado y que existen en el presente se pueden dividir en 2 categorías:

1º.-Las doctrinas tal como muchos intelectuales las suponen. La psicología moderna pertenece de hecho a esta categoría.

2º.-Las doctrinas que estudian al hombre desde el punto de vista de la revolución de la conciencia.”

Estas últimas son en verdad las doctrinas originales, las más antiguas, solo ellas nos permiten comprender los orígenes vivientes de la psicología y su profunda significación.

Cuando todos comprendamos en forma íntegra y en todos los niveles de la mente, lo importante que es el estudio del hombre desde el punto de vista de la revolución de la conciencia, entenderemos que la psicología es el estudio de los principios, leyes y hechos íntimamente relacionados con la transformación radical y definitiva del individuo, y esto solo es posible mediante la psicología revolucionaria de la Educación Fundamental.

La obra de la philokalia, nos dice el Maestro Samael, que es pura psicología experimental, es decir, psicología práctica. Philokalia significa "Amor a lo bello, o al bien", amor a lo bello más allá de lo bello y a lo bueno más allá de lo bueno.

La Philokalia es una obra de carácter místico, es una recopilación de textos de tradición espiritual, de más de treinta autores, llamados los padres nepticos, (término que proviene de la palabra nepsis -sobriedad-).

Esta obra tuvo sus principales estudiosos en los monasterios del Sinaí y en el monte Athos y luego a partir de fines del siglo XVIII se expandió fuera de los monasterios gracias a un monje griego llamado "Nicodemo el Hagiorita"; él mismo nos dice, en el prefacio del libro, que esta obra, no es ni más ni menos que el "tesoro de la sobriedad, la mística, el modelo de la vida activa, la guía infalible de la contemplación etc..." La sobriedad es un término que se repite mucho en la Philokalia y se refiere a la sencillez en el pensar, o lo que es lo mismo, el control de la mente consiguiendo el resultado de la vigilancia, que es la condición indispensable para el despertar.

Comienza el libro diciendo: "La Philokalia de los santos nóptícos recogida entre los Santos Padres Teóforos, (teóforos significa: portadores de Dios) donde se ve cómo el espíritu se purifica, resulta iluminado y se perfecciona mediante la filosofía de la vida activa y de la contemplación...”

Este verdadero concilio de más de 30 autores, convoca a toda la tradición, desde la época del desierto, en los primeros siglos del cristianismo, hasta el siglo XV, con Simeón de Tesalónica.

La Philokalia es el fruto del trabajo en común de dos personas: Macario, el obispo de Corinto y de un monje: Nicodemo el Hagiorita, ambos del siglo XVIII. El primero compiló los textos y el segundo redactó el prefacio y las notas.

Vamos a estudiar a algunos de los autores cuyos textos forman la philokalia. Empezaremos por los Padres del Desierto, en los primeros siglos del cristianismo, entre los que destaca EVAGRIO y MACARIO, a los que algunos vinculan con los mismos apóstoles. Sus textos nos hablan sobre todo, de la soledad, del recogimiento interior, de la vigilancia, de la atención, etc.

Veamos algunos párrafos:

"Cuando el enemigo (el ego), nos exhorta a abandonar la meditación y la oración, no lo escuchemos. Nada es más poderoso que la alianza del hambre y la soledad para luchar contra él. Ella proporciona agudeza a la visión de los ojos interiores".

Cuando uno controla sus necesidades primarias como el hambre, el sueño, etc., y a la vez emplea ese tiempo para algo concreto, esotérico, los resultados son fabulosos, pues nuestro cuerpo tiene su propia psicología y quiere prioridad en todo. Tenemos que llegar a dominar el cuerpo físico en todos sus aspectos, para luego poder llegar a dominar la mente y el sentimiento.

POIMEN, uno de los autores cuyos textos se incluyen en la philokalia, dijo: "El principio de todos los males, es la distracción”. Una gran verdad, ya que nos pasamos el día distraídos, viviendo en nuestro fantasioso mundo interior.

Nos habla el Maestro Samael de los sofismas de distracción diciéndonos:

“... son gestados por el ego en los 49 niveles del subconsciente. El subconsciente es el sepulcro del pasado sobre el cual arde la llama fatua del pensamiento y en donde se gestan los sofismas de distracción; estos llevan al animal intelectual a la fascinación, y al sueño de la conciencia...

Los sofismas de distracción son los falsos razonamientos que inducen al error. Si queremos disolver el yo, tenemos que destapar el sepulcro subconsciente y exhumar todos los huesos y la podredumbre del pasado...

Solo con la mente quieta y en silencio, sumergidos en profunda meditación, podremos extraer de entre el sepulcro del subconsciente toda la podredumbre secreta que cargamos dentro... El fuego de la comprensión reduce a polvo la podredumbre del pasado.

Las luchas entre intelecto y subconsciente, son sofismas de distracción que nos presenta el ego, y donde hay luchas y batallas no puede haber quietud y silencio de la mente. Mientras exista un yo psicológico con sus sofismas de distracción, no podemos lograrla dicha de unirnos con el espíritu universal de vida. Muerto el yo, el espíritu universal de vida está en nosotros como la llama en la lámpara.”

EVAGRIO, otro de los autores, dijo:

"A cada una de vuestras respiraciones agregad la sobriedad del espíritu y el nombre de Jesús. Meditad sobre la muerte y la humildad, hablad de Dios (de lo espiritual) con más frecuencia de la que usáis para tomar aliento. Es más necesario recordar a Diosa menudo, que respirar.”

Ciertamente la vida es muy importante para nosotros porque es lo que podemos vivenciar sensualmente, pero nos olvidamos de que es el Ser el que nos ha dado la vida, y que es Él el que nos la puede quitar.

EVAGRIO dirige una de las grandes corrientes de la espiritualidad bizantina. La Philokalia reproduce cuatro de sus textos: "Esquema de la vida monástico", "El discernimiento de las pasiones y los pensamientos", "Espigueo entre los capítulos sobre la sobriedad", "El tratado de la oración". En estos textos insiste sobre todo en la guardia del corazón; despojamiento de la mente; simplificación de la plegaria; apartamiento de las ilusiones, imágenes, formas... En estos textos dijo: "suprime las malas compañías (agregados), si no quieres que tu espíritu divague y turbe tu hesychia (meditación)".

La hesychia es la oración tranquila, está compuesta por técnicas psicofísicas como control de la respiración, fijación de la mirada, concentración mental, etc... a través de esta práctica querían percibir a la divinidad incognoscible mediante los sentidos espirituales.

En la Philokalia también aparecen los textos de DIÁDOCO, obispo de Fótica en Epiro (mediados del siglo V) escribió 100 capítulos sobre la perfección espiritual, y trata los aspectos de la vida mística a la luz de las experiencias:

"La vista, el gusto y los otros sentidos debilitan la memoria del corazón cuando nos servimos de ellos sin discreción. Nuestra madre Eva nos lo enseña. En tanto ella no mira con complacencia el árbol prohibido, guarda cuidadosamente el recuerdo del mandato divino. Es que, todavía al abrigo de las alas del amor divino, ella ignoraba su desnudez.

En cambio, cuando ella miró el árbol con complacencia, lo tocó con ambición y finalmente, gustó su fruto con vivo placer, al instante fue presa del deseo de la unión camal, entregándose con pasión al hecho de la desnudez. Ella se abandonó al deseo de gozar de las cosas presentes, mezclando a Adán en su propia caída por la dulce apariencia del fruto. He aquí porque el intelecto humano debe recordar a dios y a sus mandamientos. "

Estos son algunos de los textos que figuran en esta gran obra que nos aconseja el Maestro Samael en su libro "Educación Fundamental", diciéndonos que la Philokalia se sigue usando en nuestros días en la iglesia oriental. Las iglesias de rito oriental, son iglesias cristianas orientales que practican cinco ritos derivados de antiguas tradiciones de las iglesias cristianas del oriente.

Hoy se encuentran en comunión con la iglesia occidental y bajo la autoridad del Papa.

En las iglesias de oriente y también en la iglesia ortodoxa rusa realizan una práctica espiritual, registrada en la antigua philokalia, "la oración del corazón"; esta práctica se remonta a la tradición de los Padres Griegos de la edad media bizantina, así como a los Padres del Desierto de los primeros siglos: MACARIO y EVAGRIO; incluso, la vinculan con los mismos apóstoles. Dice un texto de la philokalia: "Esta oración, nos viene de los santos apóstoles...”

Les servía para orar sin interrupción, siguiendo la exhortación de S. Pablo a los cristianos de orar sin cesar:

"Haced en todo tiempo, mediante el espíritu, toda clase de oraciones” (efes.6,18) También se basaban en la palabra de Jesús: "Velad y orad en todo tiempo” (Luc. 21, 36). Mostrando que es necesario orar siempre sin descanso.

Este tipo de oración consiste en una invocación incesante del nombre de Jesús, de ahí el nombre de: "Oración de Jesús". En los hechos de los apóstoles dice: "Aquél que invoque el nombre del señor será salvado”. Ya que el nombre atrae al maestro mismo y su influencia. El contenido de la oración, podía variar, pero se recomienda aplicarse a una fórmula breve y sencilla. Aunque éste es solo un medio exterior que debe conducir a la oración interior.

En esta práctica de la hesychia también sincronizan la oración al ritmo de la respiración, ya que a través del pranayama, la mente se va paralizando y surge la oración del corazón; la función respiratoria, esencial para la vida del organismo, está ligada a la circulación de la sangre, al ritmo del corazón, a las fibras más profundas de nuestro ser. Adecuando la oración al ritmo respiratorio, el espíritu encuentra el reposo, se libera de la agitación del mundo exterior, abandona la multiplicidad y la dispersión, se purifica del movimiento desordenado de los pensamientos, de las imágenes, de las representaciones, recobrando la simplicidad.

Gregorio el Sinaita, (1255-1346), decía:

"Se orará de pie, sentado o incluso acostado, reteniendo la respiración, en la medida de lo posible, para no respirar demasiado a menudo...

Se invocará al señor con un deseo ferviente y en una paciente expectativa, abandonando todo pensamiento; Invoca al señor Jesús sin cesar y sin distracción y los pensamientos huirán invisiblemente quemados por el nombre divino" "No os inquietéis por el número de oraciones a recitar. Que vuestra sola preocupación sea que la oración brote de vuestro corazón, como una fuente de agua viva. Arrojad enteramente de vuestro espíritu la idea de cantidad”.

No se trata de hacer oraciones mecánicas, se trata de un ejercicio que es llamado "atención" o "guardia del corazón"; es una vigilancia de la oración que quiere ser y devenir incesante y penetrante en las fuentes mismas del corazón. Ésta práctica mística la llaman "HESYCHIA", palabra griega que significa: reposo, corazón en reposo; de allí el nombre de "HESICASMO" dado a esta corriente espiritual de la oración.

La hesychia consiste, como ya hemos dicho anteriormente, en buscar la interiorización de la oración, mediante el reposo del espíritu. La oración del corazón es esencial en la espiritualidad oriental. Se podría decir que en este aspecto la tradición oriental no se ha dejado subyugar por las nociones de la filosofía grecolatina y que ha permanecido mucho más cerca de las fuentes bíblicas y semitas. Existe una teología del corazón en el antiguo testamento, al igual que en el nuevo, y esta es la llave de la antropología bíblica.

De nada sirven las oraciones mentales o intelectuales, estas solo tienen resultado si se pone en funcionamiento el centro emocional superior. En cuanto al corazón, es en la tradición oriental, el centro del ser humano, la raíz de las facultades y de la voluntad, el punto de donde proviene y hacia el cual converge toda la vida espiritual.

La hesychia como aspecto de técnica espiritual y su ritmo respiratorio, consiste en fundir el espíritu con el corazón, liberándolos de la opresión de los pensamientos, de la ocupación continua de las ideas y de la influencia de los "espíritus impuros" ( los egos), como los llama Teofano el Recluso. Si se ora de corazón, con el tiempo, se consigue la iluminación.

Dice también SERAFÍN DE SAROV, en la philokalia, que "cuando la inteligencia y el corazón, (el ser y el saber), están unidos en la oración y los pensamientos no están dispersos, el corazón se entibia con un calor espiritual, llenando de paz y de alegría al hombre interior”.

Decía Hesiquio de Batos (s. VII-VIII):

"En la atmósfera del corazón, una vez purificado de los soplos de los espíritus malos (egos), es imposible que no brille la luz divina, siempre que uno no se hinche de orgullo, de vanidad y de presunción".

Gracias a la hesychia, el Ser recobra su armonía, su unidad, vuelve la espalda a la dispersión, a la multiplicidad, a la división. El hombre recobra su unidad original, se recubre con la imagen de dios y la semejanza divina, es deificado, se produce en él el religare. Esto fue motivo de muchas discrepancias y discusiones con la iglesia de Roma, que no aceptaba que el hombre pudiera deificarse, o volverse a imagen de Dios.

Para finalizar diremos que el Maestro Samael nos habla en su libro Educación Fundamental, sobre la Philokalia y la psicología revolucionaria, nos dice: "la psicología revolucionaria y la antigua Philokalia afirman que mediante grandes super-esfuerzos de tipo muy especial se puede despertar conciencia y hacerla continua y controlable. "

¿Y cuáles son estos "súper-esfuerzos"?: observación, atención, auto-observación, recuerdo de sí y la comprensión de la doctrina de los muchos yoes, entre otros.

También dice el Maestro Samael en Psicología Revolucionaria: "El hecho concreto y definitivo de que el trabajo íntimo empiece con la atención concentrada en la observación plena de sí mismo, es motivo más que suficiente como para demostrar que esto exige un esfuerzo personal muy particular de cada uno de nosotros... ningún ser humano podría hacer este trabajo por nosotros”

Y también es muy cierto que nadie puede llegar a cambiar realmente, a menos que cuente con la ayuda de nuevas ideas y reciba auxilio divinal.

La gnosis da esas nuevas ideas, esta maravillosa recopilación de textos gnósticos antiguos que es la philokalia, también da esas ideas y enseña la forma de operar mediante la cual puede ser uno asistido por fuerzas superiores a la mente.

Necesitamos preparar los centros inferiores de nuestro organismo, para recibir las ideas y fuerzas que vienen de los centros superiores, utilizando las runas, los pranayamas, los ejercicios de Lamaseria, las vocalizaciones de mantrams, meditando, etc.

E.M.
Del “Círculo de Investigación de la Antropología Gnóstica”.
ac~ � o ��l l las ideas y de la influencia de los "espíritus impuros" ( los egos), como los llama Teofano el Recluso. Si se ora de corazón, con el tiempo, se consigue la iluminación.

Dice también SERAFÍN DE SAROV, en la philokalia, que "cuando la inteligencia y el corazón, (el ser y el saber), están unidos en la oración y los pensamientos no están dispersos, el corazón se entibia con un calor espiritual, llenando de paz y de alegría al hombre interior”.

Decía Hesiquio de Batos (s. VII-VIII):

"En la atmósfera del corazón, una vez purificado de los soplos de los espíritus malos (egos), es imposible que no brille la luz divina, siempre que uno no se hinche de orgullo, de vanidad y de presunción".

Gracias a la hesychia, el Ser recobra su armonía, su unidad, vuelve la espalda a la dispersión, a la multiplicidad, a la división. El hombre recobra su unidad original, se recubre con la imagen de dios y la semejanza divina, es deificado, se produce en él el religare. Esto fue motivo de muchas discrepancias y discusiones con la iglesia de Roma, que no aceptaba que el hombre pudiera deificarse, o volverse a imagen de Dios.

Para finalizar diremos que el Maestro Samael nos habla en su libro Educación Fundamental, sobre la Philokalia y la psicología revolucionaria, nos dice: "la psicología revolucionaria y la antigua Philokalia afirman que mediante grandes super-esfuerzos de tipo muy especial se puede despertar conciencia y hacerla continua y controlable. "

¿Y cuáles son estos "súper-esfuerzos"?: observación, atención, auto-observación, recuerdo de sí y la comprensión de la doctrina de los muchos yoes, entre otros.

También dice el Maestro Samael en Psicología Revolucionaria: "El hecho concreto y definitivo de que el trabajo íntimo empiece con la atención concentrada en la observación plena de sí mismo, es motivo más que suficiente como para demostrar que esto exige un esfuerzo personal muy particular de cada uno de nosotros... ningún ser humano podría hacer este trabajo por nosotros”

Y también es muy cierto que nadie puede llegar a cambiar realmente, a menos que cuente con la ayuda de nuevas ideas y reciba auxilio divinal.

La gnosis da esas nuevas ideas, esta maravillosa recopilación de textos gnósticos antiguos que es la philokalia, también da esas ideas y enseña la forma de operar mediante la cual puede ser uno asistido por fuerzas superiores a la mente.

Necesitamos preparar los centros inferiores de nuestro organismo, para recibir las ideas y fuerzas que vienen de los centros superiores, utilizando las runas, los pranayamas, los ejercicios de Lamaseria, las vocalizaciones de mantrams, meditando, etc.

E.M.
Del “Círculo de Investigación de la Antropología Gnóstica”.

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