jueves, 28 de junio de 2012

EL RECUERDO DE SÍ. PARTE -VI-



EL RECUERDO DE SÍ. PARTE –VI-

En relación con la necesidad de VER LA BELLEZA de LAS IDEAS DEL TRABAJO para que caigan en nosotros en su justo lugar, encaremos ahora la idea más extraordinariamente bella —a saber, la idea que debemos recordarnos a nosotros mismos.

Esta idea tiene tal densidad de significado que es imposible tratarla de una manera somera.

Pero una vez que se empieza a comprender el significado de la vida del Hombre en la tierra, que fue creado como organismo auto-desarrollante, se apreciara mejor lo que ha sucedido a la humanidad, porque el Hombre vive en un muy mal estado de vida lleno de odio, celos, mentiras y violencia.

La razón radica en que no se recuerda a sí mismo, porque se ha dormido en la vida y por lo tanto está gobernado por las emociones negativas.

Por esta razón El Trabajo dice que todos estamos sumidos en un sueño hipnótico y a no ser que tratemos de despertar en nosotros mismos, cada cual separadamente, permaneceremos bajo el poder de este sueño hipnótico en el cual estamos gobernados por influencias malas, la principal de las cuales radica en el efecto que producen en nosotros LAS EMOCIONES NEGATIVAS.

Por eso tenemos los diagramas (sobre los cuales les llamo nuevamente la atención) de los diferentes estados del Hombre en lo que respecta a estar despierto y a estar dormido.

Dos personas dormidas nunca se comprenderán la una a la otra, pero dos personas que intentan despertar a través de las ideas del Trabajo pueden empezar a comprenderse una con otra.

El diagrama se llama el Diagrama de los Cuatro Niveles de Conciencia, y es como lo damos a continuación:

Hombre Despierto
Hombre que se despierta
Conciencia Objetiva
Recuerdo de Si
Hombre Dormido Así llamado Estado de Vigilia
(Sueno Psicológico) Sueno físico.

Vemos segun este diagrama que el Hombre —es decir, la humanidad— no está despierta.

Vive en el segundo estado de conciencia.

Supongamos ahora que haya alcanzado el cuarto estado —Conciencia Objetiva— no tendría que practicar la consideración externa o el recuerdo de sí, porque vería las cosas tales como son, tanto en sí mismo como en los otros, y sería un hombre plenamente despierto, que es el objeto de todos aquellos que en este Trabajo comprenden el rumbo que señala el Trabajo.

Es por esta razón por lo cual es necesario trabajar todos los días sobre las tres cosas que se mencionaron en los últimos tres comentarios —es decir, las emociones negativas, el identificarse y la consideración interna—.

Y, como dije en otra oportunidad, no es nada fácil obrar contra ellas, pero si nuestra mira en el Trabajo es la de despertar, nos será más fácil obrar contra ellas y nos será mostrado internamente como nos mantienen dormidos —esto es, en el denominado estado de conciencia despierta—.

Cuando se empieza a despertar se tiene, por así decir, dos relojes.

Uno nos da la hora y el otro nos da otra hora, pero si seguimos pensando como lo hacemos ahora todos tenemos un reloj pasado de moda, y un nuevo reloj si empezamos a sufrir metanoia o cambiar nuestro pensar.

Ahora bien, retornando al recuerdo de si, repetiré brevemente lo que he dicho muchas veces, que debemos comprender segun lo que nos enseña El Trabajo que hemos DESCENDIDO de UN NIVEL MUY ALTO, fuera del Sistema Solar, y nos echaron a través de los mundos planetarios hasta esta Tierra y nos rodearon con carne y sangre.

Luego nos dejamos hipnotizar por esta vida, por las cosas mundanales y EL AMOR DE SÍ y todas esas cosas nos dominaron.

Y sin embargo hay en nosotros ALGO que esta vida no puede satisfacer ni con honores ni con riquezas ni con cosas parecidas.

Esta es la primera etapa hacia el recuerdo de si.

Si no pueden comprender lo que les digo, tendrán que preguntárselo a otra persona.

Segun mi parecer lo que digo es muy sencillo.

En conclusión, todos deben comprender que este Trabajo se propone producir en ustedes ALGO NUEVO tanto en el dominio del pensar como en el del sentir.

Ante todo se escucha El Trabajo y ello se asemeja al crecer de algunas hojas.

Luego empiezan a sentir la belleza del Trabajo, y ello es la eclosión del pimpollo y se ve mucho más que cuando solo había hojas.

Finalmente, viene la etapa del fructificar en la cual aparecen los racimos.

Esto es solo posible cuando se ve la bondad en toda su amplitud y se la quiere.

De otro modo se producen uvas acidas o emociones acerbas.

Solo puede decir que muchas gentes son hojosas, es decir se contentan con el crecimiento de las hojas.

Por esta razón hice tanto hincapié recientemente sobre la necesidad de ver por sí mismo el significado y LA BONDAD DEL TRABAJO, y verlo en sí mismo, en su comprensivo corazón.

Si una persona es malvada y aborrece, luego no dará fruto. "Por sus frutos se los conocerá."

¿Acaso un hombre recoge uvas de la cizaña?

Una persona desagradable, negativa, llena de púas, es un cardo —de la cual no se recogerá fruto alguno sino uvas acidas—.

Por eso es necesario trabajar sobre el propio ser: de otro modo el Trabajo no puede producir un buen fruto.

Así empezamos con el trabajo sobre uno mismo.

Maurice Nicoll

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